El Señor es mi protector; él
me libro de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.
Oremos:
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se
desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda
servirte con tranquilidad y alegría.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
El Señor ama a aquellos que
aman la sabiduría
Lectura del libro del
Eclesiástico
4, 11-19
La sabiduría educa a sus hijos y
cuida a los que
El que la escucha juzga a las naciones, el que se dedica a ella, vivirá seguro.
Quien confía en ella, la recibirá en herencia, sus descendientes la poseerán
por siempre. Porque al comienzo lo lleva por caminos difíciles, le infunde
miedo y temblor, lo purifica con su disciplina hasta que pueda confiar en él y
lo pone a prueba con sus exigencias. Pero en seguida regresa a él, lo colma de
alegría y le descubre sus secretos; pero si él se desvía, lo abandona y lo
entrega a su propia ruina.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Sal 118, 165 y
168.171-172.174-175
De inmensa paz disfrutan,
Señor, quienes aman tus leyes.
Pax multa diligentibus legem team, Domine
Los que aman tu ley gozan de
paz abundante, nada los hace tropezar. Cumplo tus decretos y preceptos, porque
tú conoces todos mis caminos.
De inmensa paz disfrutan, Señor, quienes aman tus leyes.
Pax multa diligentibus legem team, Domine
Que mis labios repitan tu
alabanza, pues me enseñas tus normas. Que mi lengua proclame tu promesa, porque
son justos todos tus mandatos.
De inmensa paz disfrutan, Señor, quienes aman tus leyes.
Pax multa diligentibus legem team, Domine
Anhelo tu salvación, Señor, y tu ley es mi alegría. Que yo viva para alabarte,
que tus mandamientos me ayuden.
De inmensa paz disfrutan, Señor, quienes aman tus leyes.
Pax multa diligentibus legem team, Domine
Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice
el Señor.
Ego sum via, veritas et vita, dicit Dóminus;
nemo venir ad Patrem, nisi per me
Aleluya.
El que no está contra nosotros está
a favor nuestro
† Lectura del santo Evangelio según
san Marcos
9, 38-40
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Juan a Jesús:
"Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo
hemos prohibido, porque no es de nuestro grupo".
Jesús le respondió:
"No se lo prohiban, porque nadie que haga un
milagro en mi nombre puede luego hablar mal de mí. Pues el que no está contra
nosotros está a favor nuestro".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Que este pan y este vino que tú mismo
nos das para ofrecértelos nos ayuden, Señor, convertidos en el Cuerpo y Sangre
de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
La gloria de Dios es el hombre
viviente
En verdad es justo y necesario, es
nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre
santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú eres el Dios vivo y verdadero; el universo está lleno de tu presencia, pero
sobre todo has dejado la huella de tu gloria en el hombre, creado a tu imagen.
Tú lo llamas a cooperar con el trabajo cotidiano en el proyecto de la creación
y le das tu Espíritu para que sea artífice de justicia y de paz, en Cristo, el
hombre nuevo.
Por eso,
unidos a los ángeles y a los santos, cantamos con alegría el himno de tu
alabanza:
[Misa]
Cantaré al Señor por el bien
que me ha hecho; y entonaré un himno de alabanza al Dios altísimo.
Oremos:
Te pedimos, Padre misericordioso, que por este sacramento con que ahora nos
fortaleces, nos hagas algún día participar de la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.